Descripción del proyecto

David

Conocimos a David de rebote, porque vino a la sesión de comunión de su hermana Laura y como hermano pequeño no se podía negar.

Laura es divertida, espontánea, y un terremoto, así que la colaboración de David fue genial, pues estuvieron jugando y riéndose un montón, ¡incluso rodaron por el suelo!.

Así que cuando le llegó el turno al pequeño de la casa, ya no tan pequeño, porque los años que pasaron lo convirtieron en un chico, también vino su hermana mayor.

Lo pasamos genial, aunque al principio le costaba soltarse, luego no hubo quien lo parase: me hizo muchas sugerencias y estuvo encantado de hacer todas las locuras que le propuse, desde tirarse al suelo hasta saltar por los aires.

Y es que os puedo asegurar que yo sé cómo va a empezar la sesión de Primera Comunión, pero nunca cómo vamos a acabar…Ésto es lo bonito de hacer fotos a niños de estas edades, todavía son niños, aún no se cortan delante de la cámara y están dispuestos a reírse a carcajadas y seguirte el juego sin dudarlo.

Por eso os animamos tanto si hacen la Primera Comunión, como si no, a que les hagáis una sesión de recuerdo de esa inocencia y esa niñez que se les escapará a partir del año que viene casi sin querer. Os lo digo yo que ya tengo en casa a dos señores barbudos que hace nada eran mis bebés.

Y como remate de una de las sesiones en las que más me he reído, entró Laura y se armó una buena, jajajaja, volvieron a terminar por los suelos, muertos de risa y haciéndome de nuevo pensar en cuánto me gusta mi trabajo y qué afortunada soy.

Gracias familia por vuestra confianza, gracias por compartir vuestros momentos con nosotros y gracias por vuestro cariño infinito.