Como madre de dos jíbaros tengo que confesaros algo: se empieza a ser madre desde que te enteras del embarazo hasta … ¡hasta que lo diga yo y punto!

Recuerdo a mi abuela con sus 98 años tratando a mi padre como a su bebé, porque es el pequeño de sus hermanos. Veo a mi mamá gallina conmigo y mis hermanos, repartiendo amor y comida a partes iguales porque no hay nada mejor que sus croquetas, su ensaladilla, su carne asada… Y me veo a mí, con mis dos niños que ya son más altos que yo, que tienen vozarrón, pero a los que sigo achuchando en el sofá o peinando mientras duermen…

Por eso os proponemos esta campaña: ven con tu madre, con tu abuela o con tus hijos, pero ven a coleccionar un recuerdo único con las mujeres de tu vida, agradéceles todos sus desvelos haciéndolas felices compartiendo una sesión y regalándoles fotografías en papel, esas que siempre se quejan que no tienen, que solo están en el ordenador.

Y si lo prefieres, regálale un vale para una sesión… ¡lo disfrutaréis y lo pasaremos genial!!!